¿Cómo tendrían que diseñarse las políticas Educativas?

Según Myriam Feldfeber, lo importante para diseñar una política educativa es que debe partirse de un diagnóstico, acerca de cuáles son los problemas que existen, con qué diseño contamos y cuáles son los actores involucrados en la política. Es necesario que los maestros participen como actores de relevancia , que se incorpore a docentes, equipos directivos , inspectores y porqué no a los alumnos. Los docentes no suelen ser sujetos involucrados en los diseños de las políticas educativas. En general no han sido vistos como interlocutores válidos, son efecto pero no causa del diseño de las políticas educativas.
Cuál es el principal problema en consecuencia, que las políticas las diseñan, funcionarios, tecnócratas que desconocen cómo afectan las mismas en la realidad de las escuelas.
Los especialistas en general desconocen cómo funciona un aula, cómo se enseña, que conflictos surgen en las clases y en la implementación de estas políticas.
Comenta Feldfeber, que existe un trabajo de hace muchos años la Educación según el Banco Mundial, dónde Rosa María Torres dice, son políticas diseñadas por economistas, para ser aplicadas por educadores, con un desconocimiento muy grande de cómo funciona una escuela cotidianamente y los problemas que enfrenta.
Según Denise Najmanovich se ha llegado al extremo de que hoy exigimos cada vez más a los docentes (algunos hablan incluso de “reciclarlos” -metáfora más que precisa respecto de la valoración que de ellos tienen muchos sectores-) al mismo tiempo que les ofrecemos cada vez menos. Los directivos se sienten muchas veces desamparados frente a un estado que se va retirándose y una sociedad que va avanzando en sus demandas, pero no en sus ofertas.
Incluso dice Denise, lamentablemente lo que hoy se produce es una inercia ya que los académicos y funcionarios siguen pensando con los mismos paradigmas y valores del modelo con que se creó el sistema educativo y sólo buscan “perfeccionar” este modelo. La recetas que implementan sólo agravan la situación, como en el caso de las pruebas estandarizadas con las que se pretende medir la calidad educativa. Es por ello que ellos mismos son parte del problema.
Para comprender esto es útil considerar, aunque sea someramente el informe PISA. El resultado de las mismas se toma como un indicador de la calidad educativa. Comenta la autora que en los medios masivos de comunicación, no se cuestiona la idea de medir la calidad educativa con un test, dando por supuesto que existe un criterio único, uniforme, homogéneo, y además, agrega, casi ningún periodista menciona que las pruebas son propuestas por comisiones asesoras de un consorcio de la industria examinadora. Muy pocos informan que son desarrolladas por la Organización para la Cooperación y Desarrollo Económicos (OCDE)
La intención , explica, nos es cuestionar los resultados, ya que este no es el problema, lo importante es comprender cómo es construido el dispositivo para la evaluación y cuáles son las creencias que lo sotienen, para no quedar enganchados en lo que es el “ranking” educativo .
Con qué valores y criterios se establecieron estas pruebas? ¿Por qué una organización económica “lidera” la evaluación educativa? ¿Qué es lo que realmente evalúan? ¿Qué “competencias” son las privilegiadas y cuáles invisibilizadas por este tipo de pruebas? Más aún: ¿Tiene sentido hablar de “competencias” puras aisladas?¿Estas pruebas fueron diseñadas realmente para la mejora de la calidad o más bien para desvalorizar la educación pública y promover una educación centrada en la aceptación pasiva de los parámetros instituidos por el poder económico? ¿Cuál es el sujeto de conocimiento que suponen estos tests y qué relación tiene con el colectivo con el que convive? ¿Estos exámenes sirven para evaluar el aprendizaje que se necesita para enfrentar los desafíos contemporáneos o solamente evalúan algunos conocimientos descontextualizados? ¿Aportan algo las pruebas PISA para comprender y mejorar los procesos de aprendizaje? Esas preguntas por lo general están ausentes del debate mediático y, desgraciadamente, muchas veces también del académico.
 Vicepresidenta de FUNDARED (Fundación para el Desarrollo y la Promoción de las Redes Sociales). Profesora de “Epistemología de las Ciencias Sociales” y “Epistemología de la Psicología Social”, Universidad CAECE, Buenos Aires, Argentina. Miembro del Comité de Internacional de Arbitros de la Revista de la Asociación de Post-graduación e Investigación en Educación, Brasil. E-mail: najmanov@mail.retina.ar