¿Porqué la autoridad?

 

 

Una crisis nos fuerza a volver a las cuestiones mismas y requiere de nosotros respuestas, nuevas o viejas, pero en todo caso que sean juicios directos. Una crisis sólo se vuelve catastrófica si respondemos por medios de ideas ya hechas, es decir por medio de prejuicios. No sólo tal actitud vuelve la crisis más aguda  sino que incluso nos hace pasar de largo de esta experiencia de la realidad y de la ocasión de reflexionar que ella ofrece.

Hannah Arendt.

 

 

En tiempos de transformación se vuelve indispensable pensar nuevamente en la autoridad pedagógica ya  que en la actualidad, la autoridad no puede quedar ligada sólo a la capacidad de imponer obediencia desde un lugar que va de arriba hacia abajo y que se limite a inhibir y coartar.

Es probable que desde este lugar aún los propios maestros experimenten malestar, una profesora de lengua y literatura (1) señalaba que para ser docente en estos tiempos “hay que estar dispuesto a cambiar¨, no sólo esperar que ellos/as cambien, y eso es lo más difícil porque no nos prepararon para eso, sino para mantener algo siempre igual. La posibilidad de transformar la forma del propio ejercicio de la autoridad en conjunto con los alumnos es lo que permite a muchos alejarse del malestar que con frecuencia aqueja con frecuencia a los docentes ( expresado en forma de padecimientos físicos y psíquicos) “ me relajo cuando puedo escucharlos, me exijo menos  a mi misma” o disfruto de dar clases cuando los escucho hablar de los textos que leemos, ya que descubro lo que piensan de la vida y a veces también me sorprendo…también me horrorizo.

En estos momentos en que tenemos más preguntas que respuestas, entramos en la paradoja de pensar en recuperar la autoridad en la modalidad de otras épocas, pero por el otro sabemos que esto no es posible ya que las condiciones históricas cambiaron.

La preguntas que  podemos hacernos hoy son ¿se puede enseñar sin autoridad? ¿La autoridad se sostiene sola?

La autoridad se sostiene con el reconocimiento: si bien la autoridad docente viene dada desde lo institucional, para ejercerla debe ser reconocida. Dicho reconocimiento significa otorgar legitimidad de quien la recibe;  es la legitimidad lo que permite aceptar lo que la autoridad dispone sin oponerse, pero teniendo la posibilidad de cuestionarla.

Un grupo de jóvenes de 15 años (2) afirmaba que un profesor con autoridad es aquél ” que no se cansa de insistir en enseñar para que entendamos” y por eso lo respetaban, no porque gritara ni amenazara con sancionarlos o aplazarlos.

También se construye autoridad cuando el docente logra crear una trama en la relación grupal e intergeneracional en dónde el docente se incluye a sí mismo y los alumnos son reconocidos por él y por sus pares, ya que el aprendizaje se da en la intersubjetividad, es decir, que no es en lo individual sino en las relaciones en dónde se construye el conocimiento.

Sabemos que el reconocimiento del docente  de sus alumnos como sujetos capaces de aprender, crea confianza. Es por eso que la violencia emerge cuando no hay reconocimiento de sus pares y del maestro/a. Unos jóvenes de una escuela nocturna de 18 y 19 años no pensaban que sus profesores los respetasen y afirmaban estar “de paso” en esa escuela tanto como ellos. “Vengo a la escuela por el título, para poder trabajar y ganar más, pero el estudio no es para mí, es para ricachones e inteligentes, no para mi y los profesores lo saben y no les importa que aprendas.

Entonces, para ser reconocida, la autoridad  debe reconocer; desplegar miradas habitantes que habiliten al otro, sobre todo como sujeto capaz de aprender, de hablar, de pensar, de conocer. Es la confianza que se da de antemano para anticipar que el otro podrá, aunque no pueda todo.

Una autoridad que cree confianza desde la actitud  de “saber escuchar¨, “saber decir”, “comprender preguntas” y poner límites fuera de la lógica de la desconfianza y la sospecha.

 

 

Texto en base a los contenidos de clase de Psicologia de la Educación, UBA.

Docente: Maria Beatriz Greco  y del artículo de su autoría:

“Exploraciones en Psicología Educacional: escenas y configuraciones de la autoridad en contextos de enseñanza y aprendizaje” Sobre el texto aparecido en el Anuario de Investigaciones, Volumen XX, Tomo 1. Facultad de Psicología UBA 2014

Cátedra: Dra Cristina Eurasquin

Corrección Editorial: Maria Fernanda Gavilanes

Lic en Comunicación.

 

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