La voz de los alumnos en la mejora escolar

Transcripción del video del IX Foro de Calidad Educativa. Expositora: Dra Claudia Romero. Directora del Área de Educación de la Escuela de Gobierno ,Universidad “Torcuato Di Tella” y la participación de los alumnos de las Escuelas secundarias del Colegio Nacional Buenos Aires, Escuela de Educación Secundaria N° 8 y N° 9 de Lan

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¿Qué sucedería si tratáramos al alumno como alguien cuya opinión importa? esta es la pregunta que está en el transfondo de todo este panel es una frase provocadora.

 Porqué nos hacemos esta pregunta? La voz de los alumnos, tradicionalmente sobre todo en nuestro país oscila entre el silencio y el grito.

El silencio que obedece a un formato escolar que tiene siglos, que Ranciére describe como orden explicador, un orden explicador que legitima y le da la palabra al docente quien es el único que puede hablar. El orden explicador dice Ranciére, produce atontamiento, el atontamiento es liberar al alumno de su voz, de su inteligencia y de su responsabilidad. En todo caso cuando hay voz en este modelo tradicional de la Escuela, la voz del alumno es un eco de la voz del docente. Esto dando por descontado que hay un docente y que hay una voz docente, que ya es bastante optimista, en los tiempos que corren.

El silencio también tiene que ver con una subestimación que tenemos en relación a los chicos en la escuela. Muchos de ellos reducidos a un lugar de minoridad que contrasta muy fuertemente con la vida que los chicos llevan fuera de la escuela. Hay muchos estudios que muestran que hacen los chicos adentro de la escuela y que hacen afuera. Es impresionante ver sobre todo en los sectores populares, chicos que en la clase permanecen arrinconados sin voz, sin participación, mínimos adentro del aula. Pero cuando salen de la escuela, trabajan, se hacen cargo de su familia, cocinan para sus hermanos, lavan, planchan, ayudan a sus padres.

Y otros chicos que por un lado están convencidos de que son buenos para nada, cuando salen de la escuela son buenos deportistas, bailarines, o muchas  otras cosas.

Del otro lado del silencio está el gesto, que es cuando la voz de los alumnos se exacerba, cuando se interrumpe el diálogo, cuando se interrumpe la ley, cuando se avasalla el espacio público, cuando se interrumpen los derechos de enseñar y aprender.

Pero hay otra voz posible y es responsabilidad de los educadores en las escuelas la de ayudar a los chicos/as a desarrollar esa voz, eso es un trabajo escolar, es un trabajo muy complejo.

El panel de hoy está dedicado a mostrar las características de esa voz. De enfocarnos para idear cómo podemos construirla dentro de las escuelas, que es el lugar que tenemos hoy.

La pregunta entonces que deberíamos hacernos, la que debería hacerse cualquier reforma es ¿qué alumno queremos formar? y en un esquema que podemos plantear en dos  ejes tenemos muchas opciones que van desde la pasividad a la actividad, de lo positivo a lo negativo, y nos muestra la posibilidad de cuatro tipos de alumnos.

En el cuadrante del lado superior derecho tenemos alalumno indiferente, que es el que queda al margen, el que no está, aunque esté. Debajo de este está el que rechaza el sistema, el que rompe las reglas. Sabemos en estos días la forma que asume el rechazo al sistema por los hechos que ocurren frecuentemente muy desafortunados por cierto.

Después tenemos los alumnos que aceptan lo que hay, los adaptaditos, lo que se portan bien, al que le ponemos diez, los que repiten las consignas, los que entienden la consigna y responden lo que esperamos.

Y por último, los que influyen en el sistema, los que quieren tener una voz, aquellos que pueden hacerse responsables repetidamente de su propio aprendizaje. Y esto es en el fondo lo que queremos, el alumno que aprenda a aprender. Es decir que construya una autonomía sobre su propio aprendizaje.

Porque en las escuelas estamos muy atentos al progreso académico, queremos que aprendan mucha matemática, mucha biología, eso es lo que evaluamos y estamos muy distraídos con el progreso y la madurez de la propia voz.

¿Es legítimo que los alumnos tengan voz? Yo creo que si. La legitimidad de la voz de los alumnos en la escuela es algo relativamente nuevo. En el mundo se empiezan a plantear experiencias hacia fines de los 80 especialmente en el mundo anglosajón. Hay mucha investigación ya sobre esto.  Y el hecho de incluir la voz, la perspectiva de los alumnos en los procesos de enseñanza y aprendizaje, produce, más y mejores aprendizajes.

¿Porqué incluir la voz de los alumnos? Hay muchos argumentos, el argumento más poderoso es  que los alumnos son los que más saben acerca del aprendizaje que se produce en una escuela. Ellos saben de los aprendizajes positivos y de la decepciones.

 Cómo no conversar, como no incluir a estos testigos expertos en los procesos de planificación de cada clase. Hay otro argumento,  que tiene que ver con que los  jóvenes están en desarrollo de su identidad, son personas en formación. Un tema importante en la formación es formar una conciencia progresiva de las propias capacidades y necesidades de aprendizaje. Poder reconocer las propias fortalezas y debilidades.

Por último la escuela tiene una gran responsabilidad, la de dar formación ciudadana, toda vez que un ciudadano puede ser erigido como alguien que habla. Como alguien que está en silencio o a los gritos o como alguien que puede conversar. Un ciudadano es quien tiene voz y voto.

 Tenemos que enfocarnos en cómo construimos esa voz, porque el voto ya lo tienen, a los diecisies años pueden votar, el asunto es cómo construimos esa voz.

Hay muchas estrategias para incluir a los alumnos en la vida escolar: les podemos asignar roles institucionales, sociales, roles reguladores, como  convertirse en mediadores en la resolución de conflictos.

A mi me interesan mucho los roles pedagógicos, como las experiencias en las que unos alumnos  enseñan a otros alumnos, las mentorías entre alumnos. Esta probado que esto produce mejores aprendizajes. Los alumnos también pueden colaborar en los procesos de investigación del curriculum. Pueden además planificar sus actividades junto con sus docentes. Existe también la posibilidad de generar consultas sistemáticas en las escuelas. De hecho hay muchas escuelas que trabajan con rondas y asambleas semanales, dónde los alumnos pueden conversar entre ellos y con sus docentes sobre los problemas de la vida escolar.

Por supuesto, también los alumnos pueden participar de las evaluaciones, de las evaluaciones de las clases, de los contenidos, estas son algunas de las posibilidades que podemos desarrollar.

 En este panel sobre “La voz de los alumnos” es impensable hacerlo sin la voz de ellos, por lo hemos invitado a participar a alumnos de tres escuelas distintas, que van a presentar algunas experiencias de construcción.

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