El etiquetamiento de los alumnos

Esta prácticamente normalizado el hecho de etiquetar a los alumnos  vago”, “ desordenado”, “despistado”, “lento ”,, tambien está “el buen alumno”, “los adaptados”, es asi como los docentes y los mismos compañeros, rotulan a los alumnos y esto conlleva serias consecuencias.

Cuando se crean estas etiquetas, se cree que uno sabe todo sobre el otro, sobre lo que desea  y de que forma organiza su vida, puesto que la etiqueta no se limita a la clasificación sino que establece un sentido, una suerte de orden en aquél que la lleva, esto influye en las expectativas del docente y de su relación con el alumno, no abre preguntas y a su vez generan síntomas.

 

Además producen violencia  sobre aquél que carga con el peso de una etiqueta, y  esto  genera una violencia sintomática de aquel que es etiquetado  hacia los otros, hacia su propio medio y hacia si mismo.

Bajo el etiquetamiento no es posible ver la multiplicidad de la persona, es decir no nos permite ver los diferentes aspectos de esa persona. Y esto no sucede sólo con los rótulos negativos, sino también con aquellos a los que se considera “ normalesbuenos alumnos.

Por eso la escuela necesita propiciar la propia subjetividad  Y esto permitirá   que se manifieste la singularidad de los sujetos, no sólo de los que tienen rótulos negativos, sino también favorecerá a aquellos a quienes se consideran normales para que puedan abandonar, con gran alivio, esa terrible y dolorosa etiqueta de normal y habitar las múltiples dimensiones,

En  nuestras sociedades en la que  cuestionamos  a aquellos que llamamos “débiles,” cuando parece que deberíamos preguntarnos porque privilegiamos  más al triunfo y al éxito, que responden al ideal de dominación. Donde los humanos viven en el luga de la exigencia de tener que estar “a la altura”, a la perfección sin permitirse fallar.

Cómo vemos todas las etiquetas excluyen la multiplicidad del sujeto al no permitirnos desplegar tanto nuestras potencialidades como las fallas que todos poseemos en diferentes formas.

Y la pregunta que nos hacemos es cómo puede deconstruir el maestro estas etiquetas, que fomar parte del dispositivo escolar.  Preguntarnos para que sirven las etiquetas? Vienen heredadas de las narrativas de la trayectoria escolar?

 

 

Texto extraido  de  Benasayag – Schmit.

 Bibliografia: Psicologia de la Educación UBA

Cátedra: Lic Cristina Eurasquin

 

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